10 Después, Jesús eligió a setenta y dos discípulos, y los envió en grupos de dos en dos a los pueblos y lugares por donde él iba a pasar. 2 Jesús les dijo:
«Son muchos los que necesitan entrar en el reino de Dios, pero son muy pocos los que hay para anunciar las buenas noticias. Por eso, pídanle a Dios que envíe más seguidores míos, para que compartan las buenas noticias con toda esa gente. 3 Y ahora, vayan; pero tengan cuidado, porque yo los envío como quien manda corderos a una cueva de lobos.
4 »No lleven dinero, ni mochila ni zapatos, ni se detengan a saludar a nadie por el camino. 5 Cuando lleguen a alguna casa, saluden a todos los que vivan allí, deseándoles que les vaya bien. 6 Si la gente merece el bien, el deseo de ustedes se cumplirá; pero si no lo merece, no se cumplirá su deseo. 7 No anden de casa en casa. Quédense con una sola familia, y coman y beban lo que allí les den, porque el trabajador merece que le paguen.
8 »Si entran en un pueblo y los reciben bien, coman lo que les sirvan, 9 sanen a los enfermos, y díganles que el reino de Dios ya está cerca. 10 Pero si entran en un pueblo y no los reciben bien, salgan a la calle y grítenles: 11 “No tenemos nada que ver con ustedes. Por eso, hasta el polvo de su pueblo lo sacudimos de nuestros pies. Pero sepan esto: ya está cerca el reino de Dios”. 12 Les aseguro que, en el día del juicio, Dios castigará más duramente a la gente de ese pueblo que a la de Sodoma.» Lucas 10:1-12
Ser Cristiano no siempre es fácil. Aun Jesús dijo en las Escrituras que nos envía como cordero en medio de los lobos. Puede ser una tarea muy costosa seguir a Cristo. Sin embargo, Jesús nos dijo que el estará con nosotros si mantenemos la fe y le seguimos. Jesús también nos dijo que amaramos a nuestros enemigo. Aun cuando la gente nos odie, nos reprima o persiga, jamás debemos de guardar rencor. De hecho, debemos buscar el bienestar de los demás, orar a Dios por ellos y ayudarlos. Todos somos hijos de nuestro Padre que esta en los cielos, y el amor de Cristo vive ene nosotros por medio del Espíritu Santo.
Padre Celestial, danos la fuerza y el valor para seguir a Cristo, compartir las buenas nuevas y amar a nuestros enemigos. En el nombre de Jesús oramos. AMEN
Matheus Claus
El Aposento Alto
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